jueves 3 de enero de 2008

Queridos Reyes Magos:

Este año he sido... bueno... digamos que carbón no vais a tener para todos. Claro, que también los hay peores. Como veis, la carta la escribo con el tiempo muy justo, pero es que entre botellones, ensayos y manifas estoy liadísimo. Espero que lo de los botellones no me lo tengáis en cuenta, que sólo he ido a tres... esta semana. En fin, que desvío, para no variar. Supongo que el motivo de mi carta ya lo sabéis: el pedir los regalos y esas mandangas. Esta vez, os pido regalos para otros, que yo se los cojo a mi hermano y voy tirando.
En primer lugar, quería pediros un presente para Marichalar; el pobre está muy solo desde que le dejó Elena, y me gustaría darle algo. El Rey le ha ofrecido la jaima, que se podría llamar "Jaima de Marichalar" (chiste, por otra parte, malo donde los haya), pero no la ha querido. Yo pido para él un patinete de los Lunnis, para que vaya cómodo y, además, fardando.
Mi segundo regalo es para Alonso, que lo ha pasado de pena este año en McLaren. Os pido que, el año que viene, hagáis pinchar a Hamilton alguna carrera que otra, para que sepa lo que joroba. También os pediría que le diéseis un F1 con chófer: así iría más cómodo. Esto último lo dejo a vuestra elección.
El tercero es para Chávez. Ya sabemos todos que lo que siente hacia Ánsar no es precisamente simpatía, y que últimamente con el Rey ha tenido que callarse la boca. Por ello, os pediría que le diérais algo de sensatez, para que piense un poco antes de hablar.
Dejo para el final el regalo más importante: el de Lanzarote. Ya os comenté al principio que conmigo gastaríais mucho carbón. Bien, pues le cedo todo el carbón a él. Es más, yo le daría el de todos los niños y mayores, menos el de Bush y su pandilla, y alguno más que con poner la tele sabréis. A ser posible, llevadlo en un tráiler y volcádselo encima, que entre que se despierta e intenta salir nos deja un poquito en paz. Todo esto no es violencia gratuita, y más en este caso. Aunque seguramente lo sabéis, porque sois magos (por cierto, corre el estúpido rumor de que los Reyes son los padres: idea de Lanzarote, fijo), el casposo alcalde de Charriland nos ha subido los impuestos una bestialidad. Vamos, que hasta para cagar tenemos que pagar. Encima, para poder sacarnos los cuartos, falsifica el BOP para que cuadre la fecha de entrega. Os digo esto para que le leáis la cartilla el sábado, a ver si recapacita, cosa que personalmente dudo.
Tras todo este peñazo de carta, os digo lo que quiero yo: no pido un Internet asequible, como el de la imagen ( Internet asequible, ¡qué chispa!), sino que me traigáis el juego Bancarrota, para ir acostumbrándome a la vida sin pasta. Atentamente
ggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggggYo
PD: No contéis con galletitas y leche: si sois magos, os las ponéis vosotros.