jueves 29 de mayo de 2008

... y los mosqueteros apalean a D' Artagnan

Lo que no pase ahora en el PP, no pasa en ningún sitio. Por si no había bastante con la huida en masa de Casa PP, ahora hay juicios y leches entre ellos. Resulta que aquí, el amigo Losantos, que de santo más bien nada, se ha cansado de hacer la pelota a Mariano, y donde antes había un "gran líder y futuro presidente de España", ahora hay un "blandengue rendido a la política zapateril".
Pero el juicio no es por eso, sino por acusar a Gallardón de tapar asuntos del 11-M y frenar las investigaciones. Claro, como es de esperar, Alberto ha presentado una querella. Fede llegó al juzgado tan sonriente y contento que hasta pareció buena persona. Luego, en el interior, demostró que hay personas que no cambiarán nunca, mientras se defendía de las acusaciones escudándose en las víctimas del atentado de Atocha. Si esto es la ética periodística e informativa que tiene, me alegro de no escuchar la COPE. Mientras acusaba a Gallardón de pasar página y hacerle la rosca al PSOE, iban llegando los superamigos del locutor de radio: Pedro J., Aguirre, Acebes y Zaplana. También fue el ex presidente de la AVT Francisco José Alcaraz, que no dijo mucho.
Al lío: Losantos contaba con sus colegas del alma para que le apoyaran y dejaran hundido a Gallardón. El primero en declarar fue éste último, que expuso las razones de su querella y todo eso. Entonces llegó el momento: entra Zaplana, tan moreno como siempre, a la sala; se sienta en la silla, comienza a hablar y... Losantos queda como una mierda. Zaplana se limita a explicar la política llevada a cabo por su partido tras el atentado, y cómo Gallardón siguió dicha política.
Después llegó Acebes, se sentó y... de nuevo el "periodista" queda fatal. Y con Aguirre no es mucho mejor, ya que dice que el mirar al futuro "no contradice la línea de su partido". Vaya, que a Fede le salió el tiro por la culata.
Pero esta mañana ha despotricado todo lo que ha querido y más sobre el juicio de ayer, acusando de "falta de memoria" y de mentir a los que antaño eran sus amigos del alma. Bueno, ha hablado mal de todos, menos de Pedro J., faltaría más. Los fachas, unidos, jamás serán vencidos.

En mi opinión, lo único que sabe hacer este pseudolocutor de la radio de los obispos es remover toda la mierda que puede, sin importar a quién pille por delante, y si se puede meter al PSOE, mejor. Eso sí, el gran defensor de las víctimas del 11-M no duda en usarlas de protección cuando más le conviene, aunque para ello hurgue en una herida apenas cerrada.



viernes 23 de mayo de 2008

Mariano se queda solo...


Sinceramente, no sé si es porque me apetece escribir sobre el tema, o porque llevo tantos calmantes en el cuerpo que ni siento ni padezco, pero ya que he empezado, sigo.

En Casa PP ocurre lo mismo que en cualquier familia: siempre hay bronca. Primero fue con la polémica decisión de colocar a Espe de número dos, y dejar a Gallardín (sí, pone Gallardín, que tal y como lo trata el Mariano, se ha venido abajo) , con la moral por los suelos.
Y ahora resulta que de allí se escaquea gente que da gusto. San Gil se larga, Ortega Lara la sigue y, para colmo, los militantes convocan manifestaciones contrarias, antirajoyistas y antisangilistas ( ¿por qué escribo estos palabros? La medicación, fijo). Claro, la movida está asegurada: jubilados y jubiladas con cayadas, boinas y pieles, contra las juventudes de jerséis de D&G y polos de Lacoste. Vamos , que el desparrame padre tampoco ha sido.
Por su parte, Rajoy debe sentirse como Calimero: triste, solo, abandonado, y rodeado de injusticias (veía la serie, sí, ¿qué pasa? ¡Tengo una prima pequeña!). Y como todo humano, busca apoyo en su mentor, Chemita, que se ha quitado el bigote. Sé lo que estáis pensando: si ya de por sí es feo, sin bigote será como Pozí comiendo limones. Pues no, es mucho peor.
Y claro, esto al gobierno de SuperZP le viene de cine, porque nadie se preocupa de la crisis, de la subida de las hipotecas y el paro, del trasvase "notrasvase" a Cataluña... Un cachondeo, vaya.
Y mientras tanto, ahí está Calimariano, triste y solo, intentando ser fuerte para aguantar todo lo que ocurre en Casa PP, y no cargarse de un tiro a la gaviota.